La tarde amenazaba lluvia… joder, vaya manera más guapa de empezar una Crónica Rutiana, parece que se me haya metido en el cuerpo el espiritu de Arturo Cesar Reverte así que no os extrañe si a mitad de esta crónica aparece por medio de la ruta el Capitan Alatriste o algo así
Pues eso, parecía que iba a llover, parecía que no, pero como la experiencia es un grado y ya más de una vez se me ha quedado cara de tonto por no salir cuando parecía que iba a caer el dilucio universal sin que lloviera nada de nada, pues salí y mira por donde acerté de pleno.
Menos mal que no fui el único que pensó así y nos juntamos unos cuantos hombres inoxidables en la cafetería: Padre, Mazin, Rapa, Josete, Panis, el reaparecido Ricardo, Juan Pedro que no se quería mojar, el Karter con su rígida doble (luego explico en un post aparte mi nueva teoría en la que se basa este nuevo concepto) y el que aquí escribe tantas chorradas.
Pues ala. Indecisión en un principio, nadie se quería mojar ni metaforicamente ni literalmente hablando y al final cayo la pelotita del lado de ir rio para arriba hasta el puentecito de la autovia de Castalla y de ahi por el camino que pasa por arriba de la Hijaputa hasta hacer de bajada por Pedro Patinete.
La subida por el rio se hizo de menos a más o sea en progresivo, hasta acabar a un ritmo del demonio y es que hay que reconocer que nos puede la ansiedad a más de uno (a mi el primero). En mi caso me dejé todas las pocas fuerzas que me quedaban en las piernas tras 5 días de tute continuo y luego lo agué en la subida por el camino ancho.
Quizá por esta fatiga me comiera la galleta que me comí al entrar en Pedro Patinete.
Hostia de escandalo. No sé si habries visto en alguna pelicula americana escenas de cómo en un partido de beisbol se salva una base: los jugadores se tiran de cabeza al suelo y se deslizan con las manos por delante y el pecho contra el suelo hasta tocar la base con las manos y salvarse de la eliminación. Pues así cai yo, vamos que le eché un arte que pa qué
Y es que ultimamente estoy desarrollando una habilidad innata en caerme de la bici peromenos mal que esta habilidad es directamente proporcional al arte con el que caigo. O sea que me doy unas galletas espectaculares (de romperme la espalda) pero gracias a la dicina providencia sólo me hago rasguños… y que la cosa siga así, sobre todo lo de la divina providencia y arte que me gasto al caer (cualquier otro hubiese dicho que se cae con agilidad felina y por eso no se hace daño… yo paso de peliculas, me caigo , tengo potra y punto
).
La verdad es que esta fue una ruta divertida con outsiders de nivel como toda buena ruta debe tener: Juan Pedro a su bola y se incorporó más tarde porque decía que no se quería mojar y el Karter con su doble rigida se dejaba guiar por su brujula mental o sea en su linea
La subida hasta la parte alta de Pedro Patinete tuvo de todo: ansiosos (lease Panis, Mazin, Juan Pedro y Josete), no ansiosos (Rapa, Padre y el menda) y los reaparecidos que ni chicha ni limoná (lease Ricardo en este apartado).
La bajada de Pedro Patinete es muy divertida pero tras la galleta que me dí yo la baje como el culo. Sin comentarios.
Rematamos acabando por el rio que lleva hasta el Pozo. Mira que este trocito de rio te ahorra subirte el cuestón ese que se atraganta tanto (y más aun en un final de ruta) pero es que además es de lo más entretenido.
Ya la bajada hasta el punto de avituallamiento (Xanvit) se hizo en plan ViaCrucis. Unos por ahi quemando ansia y los otros a su ritmo a sabiendas de que las Mahous no se iban a mover del sitio
Y el sabado que viene más.
¡Qué ganas tengo carajo!
Ala… ¡a Parla!
