… y es que mala hierba nunca muere.
Recuerdo el día que lei en el blog de mi buen amigo Niko que el estar varios días sin escribir en su blog le había creado cierta sensación de desazón, como si el dejar de hacerlo le hiciera sentir que estaba haciendo algo mal. Pues bien, ahora le entiendo.
No sé si se debe a que la necesidad de exteriorizar las ideas que a uno le pasan por la cabeza, el dejarlas plasmadas en algún sitio, crea cierta adicción y libera de presiona relajando la mente de uno, no sé, pero lo cierto es que desde mi último post (me da vergüenza mirar en qué fecha lo escribí… sé que hace bastante) no ha habido día en el que haya pensado “Hoy tengo que escribir algo en el blog”.
Pues bien, aquí estamos de nuevo y con las pilas bien cargadas
