Bueno, ya era hora de que me pusiese a escribir, así que vamos a empezar con todo el trabajo atrasado aunque sea un poco por encima.
Podemos decir que el primer día “oficial” en Basilea fue el 21 de Marzo que fue el primer día de trabajo en Cannondale Europa.
Pues bien, el primer día me levante bastante ansioso por llegar a la oficina (el día anterior hasta había “practicado” el camino desde nuestro piso a la oficina para no perderme esa misma mañana) y cual fua mi sopresa cuando al asomarme por la ventana de la sala de estar vi que estaba todo nevado… ¡¡¡y yo había olvidado mis cadenas en Alicante!!!
Menos mal qne en Suiza todo funciona y como veis no digo que ni bien, ni mal, aquí todo funciona y punto, por lo que las calles estaba limpitas y sin nieve, pero habían caido durante la noche 2 dedos de nieve que habían dejado toda la ciudad blanca perdida.
Pues bien de camino al trabajo, aun a pesar de haber practicado el día anterior, me perdí. ¡Hay que joderse! Igual fue la nieve lo que me desconcentró… pero va a ser que no
En fin, llegué a la oficina y empecé a encontrarme a gente. Sólo conocía a un colega italo-argentino que se llama Miguel y él no había llegado aun así que Mario el menudo italiano que se sienta a mi lado me enseñó muy gentilmente las instalaciones y me fue presentando gente.
Ahora ya tengo en mi cabeza más nombres pero en ese momento tal número de nombres nuevos me dejó un poco descolocado.
La oficina es un espacio diafano en el que todos los compañeros de Cannondale (incluidos superjefazos) ocupan una misma estancia, bueno, todos menos la gente que trabaja en diseño y desarrollo de prototipos que están en una estancia difefente por aquello de que lo que hacen es supersecreto.
En esta misma estancia diafana que yo diría es de unos 350m2 también tenemos una cocina equipada hasta arriba donde podemos hacernos la comida (hay gente que en una hora no tiene tiempo para volver a casa, comer y volver) y al lado como una zona de relax.
Bebidas, café, infusiones varias, sopas, etc. corren a cargo de la empresa (barra libre).
Hay un taller bastante grande donde poder montar y reparar bicis y un almacén/garage donde se guardan las bicis de los trabajadores, las de marketing, envios, etc. En este almacen hay un pequeño gimnasio.
De cara a que la gente pueda salir a entrenar en las horas de comida o incluso (ahora que se alarga el día) despues de trabajar en la oficina hay un par de duchas para poder asearse y todos los trabajadores cuentan con una taquilla en la que dejar todos sus trastos (ropa, zapatillas, cascos, etc.).
Vamos, que está bastante bien pensado.
Pero sobre todo hay una cosa muy clara: se respira bicicleta en cada rincon de la oficina.
Una pasada.
Para aquellos que sean como yo, o sea que os encante el mundo de la bicicleta, ya sabeis a qué me refiero, y para aquellos que sin ser como yo me conoceis bien tambiénp odeis imaginar a qué me refiero
El primer día empecé ya el training… tela marinera.
Empezar de 0 siempre es duro, y eso menos mal que lo he tenido claro desde el principio, porque de otra manera habría sido para volverme loco.
Mucha, pero muchisima información de golpe.
Dosifico y aplico mi paciencia, y veo como va dando frutos.
Sé que aquí voy a aprender mucho y eso me motiva.
Eso sí, no olvido a mi gente.
