Dandole vueltas a la cabeza me he dado cuenta de que tengo muchos temas pendientes…
Y resulta que son tantas las cosas que quiero hacer que se me acaba amontonando el trabajo y no acabo por hacer nada o más bien casi nada…
He decidido priorizar.
Es acertado (al menos así lo creo) establecer una serie de prioridades para poder llegar a hacer todo… o al menos casi todo.
Tengo muy claro qué es lo primero: yo y mi gente, o mi gente y yo. Tanto monta, monta tanto, Isabel como Fernando. El orden de los factores no altera el resultado.
Soy una persona afortunada, o al menos así lo siento, porque entre mi gente (los mios) y yo existe una armonía natural que en sí misma constituye un tesoro.
Mi pareja/mujer/compañera, mi familia, mis amigos… con ellos disfruto de una sensación de paz, tranquilidad, fluidez difícilmente igualable. Y por eso los mios son lo primero.
Y creo que es bueno que pueda verbalizar o expresar esta sensación… es gratificante poder definir y reflejar un sentimiento que ni siquiera la distancia puede atenuar.
Me siento afortunado de poder disfrutar tan plenamente de aquellos que se sienten cercanos a mi… porque yo también los siento cercanos.
Para poder disfrutar de lo que se tiene creo que se debe apreciar y saber exteriorizar esta sensación de plenitud y bienestar.
Besos para ellas y para ellos también. Os lo merecéis todo.
