Esta semana por razones varias he bajado un poco el pistón.
Trabajo, visitas y, por qué negarlo, el cuerpo me lo pedía.
Nadé el martes y el jueves y salí con la bici a la hora de almorzar un par de días.
Habré nadado unos 6000 metros y rodado una hora y media en total… relajado relajado.
Hoy vuelvo a la carga: ahora me voy a nadar y esta tarde salgo a rodar un par de horas.
Mañana saldré también a rodar y haré una transición muy muy muy suave.
A ver qué tal se porta el gemelo.
La semana que viene no vuelvo a reiniciar la carrera a pie, siempre y cuando mis sensaciones con el gemelo derecho sean buenas… cruzo los dedos.
Ala… estar noche cuento qué tal me ha ido con el agua y las ruedas hoy.
