Pues no será aquí, porque vaya fin de semana de Pascua no estamos comiendo.
Frío, nieve, más nieve y más frío.
Aun así hoy me he liado la manta a la cabeza y he salido a rodar.
La verdad es que la idea de ir a entrenar otra vez al gimnasio me aburría un poco y en cuanto mi amigo Morten me ha enviado un sms proponiéndome salir a rodar un rato me he agarrado a esa posibilidad como a un clavo ardiendo.
La verdad es que cuando me ha enviado el sms hacía frío pero nada de nieve.
Hemos quedado en la oficina y cuando nos disponíamos a salir he mirado por la ventana y: “¡Joder!… ¡Morten, está nevando!”.
A lo que él ha respondido: “Mejor, así nos divertimos más”.
Lo primero que se me ha pasado por la cabeza ha sido pensar “El danés este está como una puta cabra”, pero la verdad es que al final ha tenido razón.
Hemos hecho una salida de 1 hora y 45 minutos rapidita y no nos hemos encontrado ni un sólo problema.
Poco tráfico de coches, asfalto muy limpio, un paisaje blanco precioso y un frío del carajo
La temperatura no ha subido en toda la salida de +1ºC así que os podeis imaginar la rasca que hacía.
Como decía Morten “Cuando en verano pasemos por aquí cuando salgamos a entrenar nos acordaremos de este día…” y yo añadí “… y ¡diremos que estabamos como una puta regadera!”
La verdad es que me ha costado entrar en calor y en la primera subida Morten me ha puesto las pilas… he tenido que dejarle ir porque no quería reventar. Hacía casi 2 semanas que no salía con la bicicleta y no era cuestión de petar en la primera salida, además Morten está como un caballo de fuerte y el tio no es fácil de seguir.
En cambio, en las siguientes subidas le he aguantado el ritmo muy bien, casi fácil diría yo, y yo diría que él iba a tope… de hecho en la última subida no le he pasado por miedo a que las sensaciones que tenía no fueran de fiar.
Cada día me doy más cuenta de que me cuesta mucho entrar en calor (hoy más por el frio que hacía… digo yo) y que mis músculos (sobre todo los de las piernas) empiezan a trabajar de una manera óptima a partir del minuto 40/45 de trabajo más o menos intenso.
Me ha ocurrido hoy y me suele ocurrir también cuando salgo a correr en rodajes largos: los primeros 40 minutos me cuestan un horror y de repente a partir de ese momento mis pulsaciones bajan sin que yo baje el ritmo… es una cosa extraña, pero me siento de maravilla cuando esto ocurre.
Bueno, la salida ha sido un lujazo, no ha dejado de nevar en ningún momento y salir a rodar con Morten es siempre entretenido.
Mañana toca agüita y carrera continua, o sea, madrugón para ir a nadar antes de ir al curro y luego por la tarde (o quizá al mediodía) rodaje de 45′ en Z2.
Esta tarde al cine

Yo no soy capaz de estar en un gimnasio todo el invierno fuera tu amigo es uno que tiene muy buenas ideas, anda note quejes que seguro te diviertes un montón y cuando nívea es una gozada el correr……
La verdad es que me lo pasé bien y también es verdad que el gimnasio ya me está empezando a cargar.
Hoy he salido a correr en medio de la nevada y lo cierto es que es una experiencia diferente… y fria