Salimos, Henna y un servidor, de Basilea el viernes 8 de agosto por la mañana hacia Wiesbaden.
Tres horitas y pico de camino por autopista y casi sin darnos cuenta llegamos a Wiesbaden.
Lo primero de lo que nos dimos cuenta fue que Wiesbaden es una ciudad de nivel: cochazos por todos lados y tiendas de marcas de prestigio nos hicieron entender porqué la mayorÃa de los banqueros que trabajan en la cercana Frankfurt tienen una segunda residencia en la ciudad.
Dejamos las cosas en el hotel y fuimos a la Race Office a recoger la documentación y el dorsal: el 1381.
Recogiendo el dorsal me di cuenta de que habÃan dos españoles que estaban controlando la lista de inscritos y me acerqué a ellos para preguntarle de donde eran.
Al levantar la mirada y al mismo tiempo que me contestaban que eran de Barbastro uno de ellos miró mi camiseta de Cannondale España en donde llevo escrito mi nombre y me dijo “¡Hombre!¡Si tu eres Juansi! Yo soy Antonio, el del foro”… joder, qué casualidad, Antonio y yo nos habiamos intercambiado un par de e-mails hace ya meses y desde entonces no habÃamos sabido nada el uno, y mira por donde nos habÃamos encontrado el primer dÃa de llegar a Wiesbaden
Antonio iba con su primo Javier, y los dos iba a tomar parte en la carrera.
Quedamos en vernos en la pasta party, esa misma tarde y Henna y yo nos fuimos de exploración tiendistica.
Tras un ratito yo decidà ir al hotel a echar una cabezada y Henna siguió con su aventura.
Esta foto habla por sà sola del resultado del primero dÃa en Wiesbaden:
O sea que yo conseguà mi dorsal y unas, digamos, chucherÃas y Henna encontró un chollo de zapatos que aderezó con un pantalón que le quedaba clavadito y un top con el que estaba aun más guapa: Juansi 0- Henna 1
Esa noche (sÃ, la del viernes, a pesar de que pueda parecer raro) tocaba la Pasta Party asà que nos dimos un buen homenaje de pasta y todo lo que se nos puso por delante.
Los alemanes son la repera, y aun habiendo ya vivido durante un tiempo en Suiza aun me resulta alucinante lo puntuales que pueden llegar a ser.
Henna y yo llegamos a la pasta party a las 19:10 más o menos pensando que seriamos de los primero y, qué va, si resulta que creo que fuimos de los últimos en llegar
Estaba todo lleeeeeeeeeeno de gente ya cenando y poniéndose tibios a comida y me dio la impresión que habÃamos llegado los últimos… menos mal que Antonio y Javier llegaron sobre las 8 y media y me quitaron esa impresión de un plumazo
Pero al Cesar lo que es del Cesar, habÃa taaaaaaaaaanta comida, que hasta ellos 2 que llegaron tan tarde (ya el comedor estaba medio vacÃo) se pusieron las botas.
Paseito por la ciudad y a descansar (a pesar de que Henna querÃa ir a correr al parque… sÃ, sÃ, para correr estaba yo con el estomago lleno de pasta
).
El sábado por la mañana salimos a trotar un rato y reconocer un poco el circuito de la media maratón y dejé a Henna sola corriendo por el parque cuando se hizo la hora de ir a la reunión informativa.
Mucho avisos y mucho acojone nos metieron sobre todo con el circuito de bicicleta: 90 km con 1500 metros de desnivel positivo acumulado.
Vamos en definitiva lo que nos vinieron a decir fue que no nos confiáramos porque casi nada más empezar y casi sin tiempo de entrar en calor ya habÃa una subida de unos 8 kilómetros… a mi me hizo efecto y la verdad es que me acojonó un poco el tema
8 kilómetros de subida (y tal y como me los acababan de vender) con la cabra no sabÃa muy bien como me los iba a tragar.
Bueno, después de la reunión ya me metà en harina y me tocó bajar a hacer el check-in de la bicicleta y fue entonces cuando empecé a empaparme del ambiente IM.
Después de dejar mi Flora en su box cuidadosamente tapada con el plástico que gentilmente Tante me consiguió en el Zürich me dirigà con Antonio y Javier a ver el canal donde tenÃamos que nadar al dÃa siguiente.
Antonio ya lo habÃa visto el dÃa anterior y no dejaba de decir que habÃa demasiadas boyas y que le parecÃa que estaban muy lejos las unas de las otras
La verdad es que el entorno era completamente diferente al que me encontré en Zurich, donde el espacio era mucho más abierto. En este caso se trataba de un canal paralelo al rÃo Rhin y la verdad es que eso marcó el desarrollo de la natación al dÃa siguiente: el agua estaba tan turbia que ni siquiera llegaba a ver mi mano al dar brazadas asà que ya podéis imaginar si veÃa a la gente que nadaba a mi alrededor.
Bueno vamos al tema.
Domingo bien temprano de camino al matadero
Natación con visibilidad nula y además cometiendo el error de meterme en medio de todo el mogollón de mi grupo de edad con lo que hasta que no se estiró el grupo recibà más sobadas de culo que en toda mi vida.
Luego hubo un momento en el cual de repente me quedé solo en el agua llegando a pensar que me habÃa equivocado de dirección al nadar y me habÃa salido del circuito. Pues no, resulta que habÃa encontrado mi sitio y estaba nadando de lujo, la pena es que ese momento no llegara hasta un poco más allá de la mitad de la prueba.
Salida del agua reventadito y de camino a la primera transición. Me la tomé con calma ya que querÃa secarme bien y vestirme entero de ciclista con lo cual estuve ¡más de 11 minutos! cambiándome. Moraleja: lo que habÃa ganado en el agua lo habÃa perdido en esta transición, pero al menos iba sequito
Cogà a la Flora y ¡ala!¡a dar pedales!
Cadencia alta de pedaleo en los primeros kilómetros para calentar bien las piernas y de cara a la tan temida primera subida.
Esta subida se anunciaba larga y asà lo fue, pero no fue tan dura como esperaba.
Fue aquà donde durante un trecho formamos un grupo unos cuantos españoles (un par de chavales malagueños, Victor, Victor el primo de Antonio y yo) y sin comerlo ni beberlo y en mitad de la subida empezamos a contar chistes de Chiquito de la Calzada… los alemanes alucinaban. Lo único que se oia en la subida era el jadeo de los teutones y a 5 chalados diciendo aquello de “Este es uno que vaaaaaaaaaaaa… ”
Victor en un momento dado empezó a subir el ritmo y yo me fui con él dejando el resto con el cachondeo pero hubo un momento en que el peso ligero del de Barbastro le permitió tirar con más fuerza y yo decidà ser conservador.
El conservadurismo me duró lo mismo que un caramelo en la puerta de un colegio y pensé aquello de “¿Quien dijo miedo habiendo hospitales?” y a por él me fui.
Le pillé en la primera bajada y no le volvà a ver hasta la media maratón… y ahà me devolvió la pasada
Si en el agua me fue bien en la bicicleta estuve imperial
Subidas con cadencia alta y controlando pulsaciones y bajadas y llaneo (el poco que hubo) aprovechando este pedazo de cuerpo (que la genética galaico-murciana que mis padres me han dado en herencia) con lo que podréis imaginar que no fui muy lento que digamos
Pero es que el asfalto invitaba a ir deprisa.
Y además el ambientazo que habÃa por todos y cada uno de los pueblos por los que pasaba el circuito era impresionante.
Disfruté tanto en la bicicleta que no me di cuenta de toda la energÃa que iba gastando hasta que en última bajada con todo el desarrollo metido con el correspondiente plato grande y bien acoplado al manillar aero empezaron a darme calambres en las piernas (la primera vez que me pasaba algo asÃ).
Viendo lo que pasaba traté de relajar las piernas para el gran reto del dÃa: la media maratón.
Nunca en mi vida habÃa corrido una media y lo iba a hacer esta vez después de cascarme 2 kilómetros de natación de 90 de bicicleta (con más de 1500 metros de desnivel positivo acumulado).
Genial ¿no?
Llegué a la T2 con un poco de miedo e iba tan preocupado que ni me quité el culotte de ciclista y encima olvidé darle a la voluntaria uno de los guantes de la bicicleta.
O sea que salà a correr con el culotte (no se notaba mucho) y con un guante puesto
Pero en esos momentos lo que más me preocupaba eran 2 cosas: encontrar a Henna y no tener molestias en los gemelos.
Inicie la carrera a pie con mucho miedo a notar un pinchazo y creo que el tener las piernas cansadas me ayudó a mantener un ritmo bajo y con pulsaciones supercontroladas.
Durante la primera vuelta anduve buscando como un desesperado a Henna para recibir sus ánimos (no es lo mismo que te anime alguien que no te conoce a que lo haga alguien que sÃ) y para darle el guante que habÃa olvidado quitarme.
La primera vuelta se hizo eterna, no vi a Henna y la verdad es que iba con un mosqueo de cuidado.
Mi animadora profesional
habÃa perdido mi rastro y sólo me vio por primera vez cuando me disponÃa a iniciar la segunda vuelta al circuito.
En ese momento la verdad es que yo estaba para pocas chuflas y lo que hice fue echarle la bronca, preguntarle donde se habÃa metido y darle el guante. Ni siquiera reparé en la pancarta que habÃa preparado
Ya cuando durante la segunda vuelta volvÃa a verla me dio tanta alegrÃa que me paré para estamparle un besazo en todos los morros ante la mirada de sorpresa de las dos señoras mayores que habÃa a su lado.
La segunda vuelta fue, sin lugar a dudas, la más dura de las tres.
Hubo un par de momentos en los que estuve a punto de romper a llorar, ya que era tal la mezcla de emociones que inundaban mi cuerpo y mi mente que me resultaba difÃcil controlarlas. Solo el hecho de pensar que si lloraba perderÃa más liquido me hizo retener las lagrimillas
… noooooo, es coña.
Pero sà es cierto que hubo un par de momentos en los que estuve con las emociones a flor de piel. Me dio tiempo a pensar en muchas cosas.
Entre ellas a que si salÃa con buena salud de esta carrera iba a tener que mejorar mi estilo de carrera porque habÃa que ver qué mal corrÃ: parecÃa que iba pisando hormigas o bichos en el suelo en lugar de correr.
Zapatazo tras zapatazo.
Iniciar la tercera vuelta sin haber notado ninguna molestia en los gemelos me hizo ver que iba a poder acabar la carrera y el pasar por el control donde me pusieron la tercera goma en el brazo fue una liberación.
Cuando me pusieron la tercera goma en el brazo, paré y le dà un fuerte abrazo al juez de carrera que me la puso y es que no era para menos.
Justo después de eso vi a Henna y cuando le enseñe mi tercera goma me preguntó que cómo podÃa ser que ya tuviese las tres “¿A quien se la has robado”?
Ya desde ahà a la meta fue un paseo en el que me permità el lujo de subir el ritmo hasta la meta.
Estaba eufórico, feliz, exultante… y eso que no habÃa llegado aun.
Al entrar en la recta de meta, vi mi nombre en el marcador electrónico y pude oir como el speaker decia mi nombre completo “¡¡¡¡Juan Silvestre Vivo Silvar !!!!”…
Joder, me sentà como el más pro de todos los profesionales ![]()
¡¡¡Qué subidón!!! ¡¡¡Si es que aun me emociono al recordarlo!!! Ufffffffffffff… se me ha puesto la carne de gallina
He de reconocer una cosa… la 2ª mitad de la última vuelta, una vez ya sabÃa que iba a terminar, me dediqué a pensar cómo iba a cruzar la meta y me salió la pose que ya imagino habreis visto en un post anterior… muy natural y discreta
pero es que no era para menos…
HABIA ACABADO MI PRIMER TRIATLON DE LARGA DISTANCIA
Y no va a ser el último

Al fÃn, ha sido un parto dificil pero ha valido la pena, ja,ja,ja, buena crónica Juansi, felicidades por ser “finisher” en Wiesbaden!
Espero que nos volvamos a ver en un IM, a ver si te agarro de los tobillos y me remolcas en la natación, luego mariquita el último, aunque eso pinta mal para mi
Por cierto conoces a Juankir? me dejó un comentario en mi blog, tambien es de Alicante y nos cruzaremos en Frankfurt 09, vaya con el lobby alicantino
Muy bueno el post del equilibrio, me lo aplicaré en la medida de lo (IM?)posible
no es fácil, pero es necesario…
Un abrazo y hasta pronto.
PS.: aún te debo tu foto de finisher, no me he olvidado.
Victor.
Ante todo…¡¡¡ENHORABUENA!!!
Lo dicho, felicidades por lograr con éxito ese objetivo que para otros, (entre los que me incluyo) sería grotesco solamente planteárselo.
NO creas que me olvido de tí, pero he vuelto a la normalidad y vuelvo a pensar con los pedales, lo que no deja mucho tiempo para encender el ordenador y disfrutar, por ejemplo leyendo en tu blog.
Me va diciendo Juanan cuando estás por aquí y demás, pero sabiendo a lo que vienes y como vienes, pienso que llamarte solamente significaría ocupar un tiempo (agradable, eso sí) que seguramente no tengas.
De todas maneras, es como si te hubieras ido ayer; me acuerdo de los ratos que hemos compartido cada día y estoy (no soy el único) deseando que te caigas por nuestra tierra con algo de tiempo.
Nos vemos pronto
Mes y medio después de la prueba y aun te acuerdas de todo con tan semejante detalle. Me parece a mi que tu sufriste poco.
FELICIDADES y ENHORABUENA por tan bonita crónica.
Victor, muchas gracias por la visita y enhorabuena a ti también por acabar de una pieza en Wiesbaden
Mazin, amigo mio, sé que ni me olvidas tu ni los mios, al gual que yo no os olvido a vosotros. Se os echa de menos!!!!! (pon las birritas a enfriar para Navidad
)
TalÃn, sufrÃ, no para volverme loco, pero corriendo sufrÃ. Lo recuerdo todo tan bien por aquello de que “la primera vez” nunca se olvida