Mi buen amigo Morten me propuso una salida para ayer viernes.
Ir en tren hasta Estrasburgo y una vez allí hacer una salida de unos 130 kilómetros rematada con un bueno homenaje a modo de ágape reparador.
Lo de la salida me gustó pero fue lo del ágape lo que acabó de convencer.
Y es que no lo puedo negar, hay que dejarse llevar por esos pequeñps placeres que consiguen que el sufrimiento se dulcifique.
Morten a estas alturas del año está mucho más fuerte que yo y sabía que me iba a poner las pilas.
No me equivoqué.
Aunque a verdad es que no dejé mal el pabellón roji-gualda.
Las tres primeras horas y pico de la ruta estuve a la altura, dando relevos, quitando viento y tirando del carro como un autentico animal, tanto como para hacer que el compañero me pidiera bajar el ritmo.
Me sentí fuerte, a gusto, seguro, trabajando a pulsaciones altas (150ppm a ritmos sostenidos en tiradas de 10 minutos de largas o más) en un terreno muy rompepiernas de continuos sube-baja con algunas rampas de casi un 10% sostenido que rompía mucho el ritmo.
Trabajo de calidad y mucha exigencia.
Noté que mis piernas seguian ahi y me dio mucha seguridad.
Pero el último cuarto de ruta noté mi falta de entrenamiento.
Con el viento de cara arreciando y sin dinamita en las piernas me limité a ponerme a rueda de Morten y el manterme ahi ya fue un autentico milagro.
Porque no había fuerza y porque no sé ir a rueda, no me siento seguro yendo tan cerca del que va delante de mi así que me pasé los últimos 30 kilómetros de la salida haciendo la goma con Morten y acordándome de toda su familia.
Y sin agua.
Durante esos 30000 metros finales pensé varias veces “Lanzarote debe ser muy parecido Juansi, aprovecha y trabaja…” así que apreté los dientes y aguanté como pude.
El resultado fue un rutón duro pero bestial.
Como fue el filet mignon a la pimienta que nos zampamos para sanar los efectos del esfuerzo
A parte de difrutar de una jornada de pedales cojonuda y de una buena comida, he de decir que estoy contento porque he encontrado mis piernas… no estoy tan mal como pensaba
Si encima pierdo unos 5 kilitos esto va a ser la hostia
